Decorar un espacio pequeño con menos de 60 m² es un verdadero desafío donde cada detalle cuenta el doble. Un mueble en un lugar incorrecto, bloquea la circulación, los colores inadecuados restan amplitud visual y la acumulación de objetos transforma rápidamente el hogar en un entorno caótico.
Sin embargo, contar con pocos metros cuadrados no implica sacrificar la comodidad, la capacidad de almacenamiento ni el buen gusto. El secreto reside en analizar detenidamente el espacio, aprovechar la iluminación natural y diseñar una distribución a la medida de la rutina de sus habitantes.
De acuerdo con la interiorista, Marga Lara, una habitación con espacio reducido no se basa en llenar cada rincón a toda costa, sino de buscar soluciones que hagan al hogar más funcional, equilibrado y agradable.
No llenes todos los rincones al decorar un espacio pequeño
El error más habitual al acondicionar una vivienda reducida es la saturación. Como resalta Marga Lara, decorar un espacio pequeño con un exceso de mobiliario, acabados, tonalidades o adornos pequeños solo consigue crear un molesto ruido visual.
En los espacios reducidos, cada decisión cuenta el doble. Por esta razón, antes de adquirir cualquier mueble es fundamental estudiar la entrada de luz natural, identificar los recorridos principales y definir las prioridades de quienes habitarán la casa.
Asimismo, aprovechar los metros cuadrados no implica rellenar cada muro o rincón disponible. A veces, permitir áreas despejadas ayuda a que la estancia respire, aportando una mayor sensación de ligereza y equilibrio.
El concepto abierto gana amplitud
Los diseños de concepto abierto o de comunicación parcial son perfectos para viviendas de menos de 60 m². Al unir las áreas de la sala, comedor y cocina, se eliminan los pasillos innecesarios y se maximiza el alcance de la luz natural en toda la casa.
“Pero no se trata de abrir por abrir. Lo importante es que cada zona tenga su lugar dentro del conjunto”, destaca Lara. Además, es posible separar ambientes sin necesidad de construir muros.
Un elemento como una alfombra define la zona de estar, una luz suspendida marca el punto de reunión del comedor y una isla actúa como separador natural para la cocina.
Muebles a la medida
Asimismo, eliminar muros delgados permite la entrada de luz natural y mejora la distribución de los objetos dentro del hogar. También, es importante elegir tres tipos de muebles que se adapten a la capacidad del espacio: piezas a medida, diseños visualmente ligeros y soluciones con almacenaje integrado.
Disponer de muebles a la medida permite rescatar espacios abandonados, como muros o paredes con ángulos complejos. Por lo que incorporar armarios integrados, librerías de pared a pared o asientos bajo la ventana mejora la capacidad de guardado manteniendo una estética limpia y despejada.
“Si se abusa de ellos, la vivienda puede acabar pareciendo provisional”, continúa Lara. Por lo tanto, es preferible apostar por piezas atractivas y funcionales a largo plazo, como una cama con cajones, un banco con espacio interior para guardar cosas o una isla de cocina diseñada a la medida.
En resumen, reducir la cantidad de piezas, muebles y objetos decorativos permite decorar un espacio pequeño visualmente más atractivo y con mejor funcionalidad.
Con información de El Mueble / Redacción de Tu Espacio
No dejes de leer: Viste tus ventanas con estilo: seis opciones originales que reemplazan a la cortina clásica
Síguenos en nuestras redes sociales y sé parte de nuestra comunidad


